“Hay imágenes que me sirven para explicar
la irrupción del abuso sexual infantil en la biología y psicología de un niña:
una, tomar a una pequeña de meses que todavía no aprende a caminar (ni cuenta
con músculos ni huesos para cumplir esa meta del desarrollo), y empujarlo
cuesta abajo en una montaña, como si pudiera usar ya sus piernas para correr,
sostenerse y saltar entre piedras. Ningún adulto en su sano juicio haría algo
así. Ninguna criatura humana resistiría sin lesiones o fracturas.
Otra imagen más fuerte, que compartí alguna
vez con una grupo de ofensores sexuales, es la de preguntarme cómo podría un
león o un rinoceronte, intentar conducta de apareamiento con un conejo o una
golondrina. Simplemente no puede ser. Esa imagen y respuesta de mi
adolescencia, no ha perdido vigencia en su descarnada obviedad, hasta el día de
hoy. Y sigue prestándome ayuda cuando ofensores sexuales o las propias familias
de niños abusados parecen no poder o no querer comprender la magnitud y
aberración de la experiencia -e intentan relativizarla según “gradaciones”
sexuales, o los niveles de violencia que la acompañaron-. Hay cosas que los
cuerpos grandes (de leones, rinocerontes, o adultos) simplemente no deben
intentar hacer con cuerpos pequeños. Pequeños en edad y en huesos y en
capacidad de asimilar experiencias.”
Amar... aprender a amar; es decir, aprender
a ser personas... Vinimos a la existencia como personas; se nos regaló el serlo
pero debemos descubrir qué implica ello... Conscientes de nuestro ser y libres,
debemos elegir el cómo existir cada instante... debemos crear el guión de
nuestras vidas. En el ser del animal
está inscrita la gama de comportamientos posibles... Maullar, ladrar, arañar,
morder, correr, saltar... En nosotros, no hay un inventario de conductas; porque
somos personas. La madre que acuna a su hijo no sabe si acuna a un salvador o
destructor de la humanidad... Enseñar a amar amando. Aprender a amar, amando. Aprender a ser persona. Educar, educar,
educar…
Aquí, en este Programa, estudiaremos uno de
los lados más siniestros de la humanidad; aquel que transforma a la persona en
un ser desalmado; un ser que elige destruirse como persona porque, al abusar de
un niño, destruye su propia alma. Así me
explico el versículo bíblico: “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos
pequeños que creen en mí, mejor le
fuera que se le colgase al
cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del
mar” Mateo 18:6.
La dinámica del abuso sexual infantil es de
una máxima complejidad, pues involucra víctimas, victimarios, familias y
cercanos de ambos. Ante nosotros un cuadro de imágenes afectivas, morales,
psicológicas, sexuales, culturales, sociales, políticas, legales, terapéuticas,
religiosas. El abuso sexual infantil es una experiencia traumatizante que no da
lugar a un síndrome homogéneo (los efectos no son los mismos en todos los niños-as abusados), por lo
tanto, su tratamiento tampoco es único.
Por ello el cine es una necesaria ayuda;
sólo su lenguaje logra dejarnos ante todos sus personajes; en una sola
imagen…
Pero el ser humano
necesita conceptualizar… Nuestra fuente, después de consultar varias, es “Guía
Clínica. Atención de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años víctimas de
abuso sexual” UNICEF y Ministerio de Salud.
Gobierno de Chile. Santiago. Chile. 2011. ( http://web.minsal.cl/portal/url/item/aaa27720f363a745e04001011e011120.pdf)
Conceptualización
del Abuso Sexual Infantil (ASI)
“El abuso sexual puede ocurrir con o sin contacto
físico, mediante conductas que van desde provocaciones verbales hasta violencia
con penetración anal, vaginal o bucal.” (Ibíd. Pág. 9)
Las actividades sexuales, involucradas en el abuso sexual infantil, para ser
consideradas tales, deben atentar contra un menor de 14 años y pueden consistir
en:
-
“Contacto físico sexual en forma de
penetración vaginal, oral o anal, utilizando para ello cualquier parte del
cuerpo del abusador, algún objeto o animal.
-
El tocamiento intencionado de los
genitales o partes íntimas, incluyendo los pechos, área genital, parte interna
de los mismos o nalgas, o las ropas que cubren estas partes, por parte del
perpetrador hacia el niño, niño o adolescente.
-
Alentar, forzar o permitir al niño, niña
o adolescente que toque de manera inapropiada las mismas partes del
perpetrador.
-
Exponer los órganos sexuales a un niño,
niña o adolescente con el propósito de obtener excitación/gratificación sexual,
agresión, degradación o propósitos similares.
-
Realizar el acto sexual
intencionadamente en la presencia de un menor de edad con el objeto de buscar
la excitación o la gratificación sexual, agresión, degradación u otros
propósitos semejantes.
-
Auto-masturbación en la presencia de un
niño, niña o adolescente.
-
Forzar a la pornografía.” (Ibíd.
Pág. 10)
Grooming:
Se llama así a las acciones que, vía internet, emprende un adulto, con la
intención de ganarse la simpatía y confianza de un menor de edad, con el fin de
disminuir sus inhibiciones y poder abusar sexualmente de él. El grooming
aumenta debido al fácil acceso que a Internet
tienen los menores, a la cobertura internacional y la facilidad,
entonces, para traficar pornografía infantil, a la facilidad con que los niños
suben fotos y datos personales, a que la legislación es diversa en cada
país. Así, una foto puede ser ilegal en
Estados Unidos y aquí, no.
Cortometraje: El Peligro de las Redes Sociales
Estupro:
Se llamará así al acceso carnal ejercido - por vía vaginal, anal o bucal- a un menor de edad pero mayor de 14 años; aprovechando un estado mental perturbado,
abusando de alguna posición de autoridad, aprovechando el desamparo de la
víctima o su inexperiencia o ignorancia sexual.
Vinculada al ASI, está
la explotación sexual comercial infantil:
“todo tipo de actividad en que una persona usa el cuerpo de un niño/a o
adolescente para sacar ventaja o provecho de carácter sexual y/o económico basándose
en una relación de poder, considerándose explotador, tanto aquel que intermedia
u ofrece la posibilidad de la relación a un tercero, como al que mantiene la
misma con el niño, niña o adolescente, no importando si la relación es
frecuente, ocasional o permanente”. (Marco para la acción contra la explotación
sexual comercial de niños, niñas y adolescentes. Ministerio de Justicia, Chile,
2000). (Ibíd. Pág. 10)
La explotación sexual
comercial infantil distingue: a) El uso de niños, niñas o adolescentes en
pornografía infantil, b) El tráfico sexual infantil y c) El turismo sexual
infantil.
Elefantes
Sobre Una Telaraña de
Jorge Lareau
Más allá
de los conceptos:
“Golpeado
como si fuera más duro y resistente de lo que es; asimismo tocado,
manoseado. Como si tuviera diez, quince,
veinte años más de los que en realidad tengo.
Un cuerpo pequeño destinado a uso de grandes (aunque eso lo vendría a
saber mucho después), que por lo mismo, seguramente, más de alguna vez se
rompe. A veces sutilmente. Otras no tanto.
A
los cuatro años –quizás un poco antes- me encuentro rodeada de grandes muros
con enanos de colores pintados a ras de cielo, y flores gigantes cerca del
suelo. Es el baño del jardín infantil The Garden College de Providencia. Desde otra sala llegan voces de niños
cantando “Eran tres alpinos” (…)
A
mi lado, la tía Consuelo –amable coincidencia su nombre-, igual de colorina que
yo, pero linda, me toma la mano y comparte la primera de muchas infecciones
urinarias que padecería a lo largo de los años. ¿Cómo nunca le pareció raro a
nadie? ¿Tan chica y con tanta infección, las cistitis recurrentes, año tras año
los antibióticos, las bacinicas con vapor de agua de manzanilla, la pomada
cicatrizante?
“Ya
pasó mi niña, ya pasó”. La tía Consuelo
parece trinar. M e reconforta oírla a mi lado mientras trato de orinar de a
gotas y sin ningún éxito. Arde y clava pero me aguanto y afirmo como con garras
a la loza del excusado sobre el que intento mantener mi equilibrio hasta
completar la tarea. Nada de ese dolor
pasa, pero no lo digo. Nunca digo
nada. Sólo aprieto los labios para no
pegar un grito y permanezco con la vista fija en los haces de luz que, sin
dejar de parecer mágicos, se vuelven más y más borrosos sobre la baldosa blanca
y negra del baño.” Vinka Jackson “Aguas frescas sobre los espejos” Ed. B.
Santiago de Chile, 2011 . pág. 33-34.
El
relato de Vinka lleva los conceptos abstractos y universales a la realidad; a
la toma de conciencia del horror, al enjuiciamiento moral y legal, a dolerse
con el dolor del alma y del cuerpo invadido de Vinka; por su propio padre y por
la negligencia y/o cobardía o comodidad de muchos.
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