martes, 11 de agosto de 2015

2.1 IMÁGENES DE LA OSCURIDAD



     “Hay imágenes que me sirven para explicar la irrupción del abuso sexual infantil en la biología y psicología de un niña: una, tomar a una pequeña de meses que todavía no aprende a caminar (ni cuenta con músculos ni huesos para cumplir esa meta del desarrollo), y empujarlo cuesta abajo en una montaña, como si pudiera usar ya sus piernas para correr, sostenerse y saltar entre piedras. Ningún adulto en su sano juicio haría algo así. Ninguna criatura humana resistiría sin lesiones o fracturas.
    Otra imagen más fuerte, que compartí alguna vez con una grupo de ofensores sexuales, es la de preguntarme cómo podría un león o un rinoceronte, intentar conducta de apareamiento con un conejo o una golondrina. Simplemente no puede ser. Esa imagen y respuesta de mi adolescencia, no ha perdido vigencia en su descarnada obviedad, hasta el día de hoy. Y sigue prestándome ayuda cuando ofensores sexuales o las propias familias de niños abusados parecen no poder o no querer comprender la magnitud y aberración de la experiencia -e intentan relativizarla según “gradaciones” sexuales, o los niveles de violencia que la acompañaron-. Hay cosas que los cuerpos grandes (de leones, rinocerontes, o adultos) simplemente no deben intentar hacer con cuerpos pequeños. Pequeños en edad y en huesos y en capacidad de asimilar experiencias.”
                                 Vinka Jackson: Worpress

    Amar... aprender a amar; es decir, aprender a ser personas... Vinimos a la existencia como personas; se nos regaló el serlo pero debemos descubrir qué implica ello... Conscientes de nuestro ser y libres, debemos elegir el cómo existir cada instante... debemos crear el guión de nuestras vidas.  En el ser del animal está inscrita la gama de comportamientos posibles... Maullar, ladrar, arañar, morder, correr, saltar... En nosotros, no hay un inventario de conductas; porque somos personas. La madre que acuna a su hijo no sabe si acuna a un salvador o destructor de la humanidad... Enseñar a amar amando. Aprender a amar, amando.  Aprender a ser persona. Educar, educar, educar…

    Aquí, en este Programa, estudiaremos uno de los lados más siniestros de la humanidad; aquel que transforma a la persona en un ser desalmado; un ser que elige destruirse como persona porque, al abusar de un niño, destruye su propia alma.  Así me explico el versículo bíblico: “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le   fuera    que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar” Mateo 18:6.
    La dinámica del abuso sexual infantil es de una máxima complejidad, pues involucra víctimas, victimarios, familias y cercanos de ambos. Ante nosotros un cuadro de imágenes afectivas, morales, psicológicas, sexuales, culturales, sociales, políticas, legales, terapéuticas, religiosas. El abuso sexual infantil es una experiencia traumatizante que no da lugar a un síndrome homogéneo (los efectos no son los mismos  en todos los niños-as abusados), por lo tanto, su tratamiento tampoco es único.  Por ello el cine es una necesaria ayuda;  sólo su lenguaje logra dejarnos ante todos sus personajes; en una sola imagen…
Pero el ser humano necesita conceptualizar… Nuestra fuente, después de consultar varias, es “Guía Clínica. Atención de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años víctimas de abuso sexual” UNICEF y Ministerio de Salud.  Gobierno de Chile. Santiago. Chile. 2011.   ( http://web.minsal.cl/portal/url/item/aaa27720f363a745e04001011e011120.pdf)


Conceptualización del Abuso Sexual Infantil (ASI)

“El abuso sexual puede ocurrir con o sin contacto físico, mediante conductas que van desde provocaciones verbales hasta violencia con penetración anal, vaginal o bucal.” (Ibíd. Pág. 9) 
Las actividades sexuales, involucradas en el abuso sexual infantil, para ser consideradas tales, deben atentar contra un menor de 14 años y pueden consistir en:
-          “Contacto físico sexual en forma de penetración vaginal, oral o anal, utilizando para ello cualquier parte del cuerpo del abusador, algún objeto o animal.
-          El tocamiento intencionado de los genitales o partes íntimas, incluyendo los pechos, área genital, parte interna de los mismos o nalgas, o las ropas que cubren estas partes, por parte del perpetrador hacia el niño, niño o adolescente.
-          Alentar, forzar o permitir al niño, niña o adolescente que toque de manera inapropiada las mismas partes del perpetrador.
-          Exponer los órganos sexuales a un niño, niña o adolescente con el propósito de obtener excitación/gratificación sexual, agresión, degradación o propósitos similares.
-          Realizar el acto sexual intencionadamente en la presencia de un menor de edad con el objeto de buscar la excitación o la gratificación sexual, agresión, degradación u otros propósitos semejantes.
-          Auto-masturbación en la presencia de un niño, niña o adolescente.
-          Forzar a la pornografía.” (Ibíd. Pág. 10)

Grooming: Se llama así a las acciones que, vía internet, emprende un adulto, con la intención de ganarse la simpatía y confianza de un menor de edad, con el fin de disminuir sus inhibiciones y poder abusar sexualmente de él. El grooming aumenta debido al fácil acceso que a Internet  tienen los menores, a la cobertura internacional y la facilidad, entonces, para traficar pornografía infantil, a la facilidad con que los niños suben fotos y datos personales, a que la legislación es diversa en cada país.  Así, una foto puede ser ilegal en Estados Unidos y aquí, no.


Cortometraje: El Peligro de las Redes Sociales

Estupro: Se llamará así al acceso carnal ejercido - por vía vaginal, anal o bucal-  a un menor de edad pero mayor de 14 años;  aprovechando un estado mental perturbado, abusando de alguna posición de autoridad, aprovechando el desamparo de la víctima o su inexperiencia o ignorancia sexual.
Vinculada al ASI, está la explotación sexual comercial infantil: “todo tipo de actividad en que una persona usa el cuerpo de un niño/a o adolescente para sacar ventaja o provecho de carácter sexual y/o económico basándose en una relación de poder, considerándose explotador, tanto aquel que intermedia u ofrece la posibilidad de la relación a un tercero, como al que mantiene la misma con el niño, niña o adolescente, no importando si la relación es frecuente, ocasional o permanente”. (Marco para la acción contra la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes. Ministerio de Justicia, Chile, 2000). (Ibíd. Pág. 10)
La explotación sexual comercial infantil distingue: a) El uso de niños, niñas o adolescentes en pornografía infantil, b) El tráfico sexual infantil y c) El turismo sexual infantil.


Elefantes Sobre Una Telaraña de Jorge Lareau
                         


Más allá de los conceptos:

“Golpeado como si fuera más duro y resistente de lo que es; asimismo tocado, manoseado.  Como si tuviera diez, quince, veinte años más de los que en realidad tengo.  Un cuerpo pequeño destinado a uso de grandes (aunque eso lo vendría a saber mucho después), que por lo mismo, seguramente, más de alguna vez se rompe.  A veces sutilmente.  Otras no tanto.

A los cuatro años –quizás un poco antes- me encuentro rodeada de grandes muros con enanos de colores pintados a ras de cielo, y flores gigantes cerca del suelo.  Es el baño del jardín infantil  The Garden College de Providencia.  Desde otra sala llegan voces de niños cantando “Eran tres alpinos” (…)

A mi lado, la tía Consuelo –amable coincidencia su nombre-, igual de colorina que yo, pero linda, me toma la mano y comparte la primera de muchas infecciones urinarias que padecería a lo largo de los años. ¿Cómo nunca le pareció raro a nadie? ¿Tan chica y con tanta infección, las cistitis recurrentes, año tras año los antibióticos, las bacinicas con vapor de agua de manzanilla, la pomada cicatrizante?

“Ya pasó mi niña, ya pasó”.  La tía Consuelo parece trinar. M e reconforta oírla a mi lado mientras trato de orinar de a gotas y sin ningún éxito. Arde y clava pero me aguanto y afirmo como con garras a la loza del excusado sobre el que intento mantener mi equilibrio hasta completar la tarea.  Nada de ese dolor pasa, pero no lo digo.  Nunca digo nada.  Sólo aprieto los labios para no pegar un grito y permanezco con la vista fija en los haces de luz que, sin dejar de parecer mágicos, se vuelven más y más borrosos sobre la baldosa blanca y negra del baño.” Vinka Jackson “Aguas frescas sobre los espejos” Ed. B. Santiago de Chile, 2011 . pág. 33-34.

El relato de Vinka lleva los conceptos abstractos y universales a la realidad; a la toma de conciencia del horror, al enjuiciamiento moral y legal, a dolerse con el dolor del alma y del cuerpo invadido de Vinka; por su propio padre y por la negligencia y/o cobardía o comodidad de muchos.


0 comentarios:

Publicar un comentario