Ficha técnica
Titulo: Once
Were Warriors (Una vez fuimos Guerreros /Entre el Amor y la Furia)
Director:
Lee Tamahori.
Pais: Nueva Zelanda
Año: 1994
Pais: Nueva Zelanda
Año: 1994
Guión:
Riwia Brown (Novela: Alan Duff)
Reparto:
Beth Heke (Rena Owen), Jake Heke “El
pendenciero” (Temuera Morrison), Grace Heke (Mamaengaroa Kerr-Bell), Nig Heke
(Julian Arahanga), Boogie Heke (Taungaroa Emile), Polly Heke (Rachael Morris
Jr.), Huata Heke (Joseph Kairau), Bully (Cliff Curtis), Mavis (Mere Boynton)
Música:
Murray Grindlay & Murray McNabb
Fotografía:
Stuart Dryburgh
Argumento
La
familia Heke vive en vive en las zonas marginales de Auckland, Nueva
Zelanda. Beth y Jake, casados por más de
18 años, tienen cinco hijos. Jake Jack
es un descendiente de esclavos de la tribu Haka; sin linaje entre los maoríes;
Beth, en cambio, era una especie de princesa maorí que se casó con Jake a pesar
de la oposición de los suyos. La vida de
esta familia transcurre entre el alcohol, la violencia de todo tipo, las
constantes transgresiones de los límites del hogar, el empobrecimiento y la
decadencia material, social, moral, espiritual…
El mayor de los hijos, Nig, se ha ido del “hogar” y se ha unido a una
pandilla que le exige pasar una serie de pruebas –golpes y maltratos- para
formar parte de ella. El segundo hijo,
Boogie, es puesto bajo custodia de la Asistencia Social, pues la justicia
determinó que sus padres no son capaces de hacerse cargo de él. Grace, nuestra
protagonista, se distingue por su calidez humana, su aún capacidad de soñar, su
imaginación y capacidad poética, su cariño por todos: por su amigo Toot y por
sus hermanos; de los cuales se preocupa
y protege; especialmente a sus hermanos menores, Polly y Huata.
Grace será violada por el llamado tío Bully… Una violación que terminará
con el suicidio de Grace y ante el cual la madre ya no podrá seguir con los
ojos cerrados.
“Si puedes
ver, mira; si puedes mirar, repara”
Beth
- la madre- dejó entrar la violencia en el hogar. La dejó entrar y se sumó a ella cuando aceptó
el dominio de Jake el destructor de toda
posibilidad de diálogo. Alcohol y sexo bajo el lema de Jake: “la mujer debe
abrir las piernas y cerrar la boca”. Un
hogar donde la violencia se viste de golpes, negligencia, basura, gritos,
cerveza y, finalmente, violación y suicidio.
Violencia que penetra a través los oídos y la mirada de los hijos; niños
aterrados que al día siguiente no tendrán qué comer porque sus padres se
comieron y tomaron la última remuneración
-la de la cesantía anunciada ese mismo día por el padre. Festejo de la irresponsabilidad, del caos, de
una verdadera jauría humana. A veces las
personas necesitan “topar fondo” para levantarse y levantar a los suyos. Es el caso de Beth quien nunca dejó de amar a
sus hijos pero que, sometida a Jake y su mundo de violencia, ya había perdido
parte de sí, como mujer y como madre. Beth estaba siendo parte de la de esa
ceguera que invade a gran parte del mundo.
Cuánto me gusta esa frase del Premio Nobel de Literatura José Saramago en su libro “Ensayo de la
Ceguera”: “Si puedes ver, mira; si puedes mirar, repara”. Y Beth miró a sus hijos, miró a Jake y a los
que le seguían y “reparó” lo reparable.
Grace, su hija; ya estaba muerta.
Una
gran película, que muestra la cultura maorí y su empobrecimiento, desarraigo y
decadencia en medio de los barrios marginales de las sociedades industriales
"desarrolladas. La película se inicia con el plano de un paisaje de
extraordinaria belleza; una Nueva Zelanda ideal, un entorno natural, limpio,
perfecto… verde. Pero la cámara
retrocede y nos damos cuenta del engaño: es sólo un simple cartel publicitario
que resalta por su oposición a la verdad del barrio en que se encuentra: la
autopista, la industria y la basura como paisaje, el alcohol, las drogas, la
violencia, apoderándose de todo…
Es
una película llena de recursos fílmicos que dan fuerza a las palabras: el
rugido del viento, los perros en los basurales, los tatuajes, las danzas
rituales (haka), los actores maoríes, los cuentos de Grace con personajes
mágicos que cuidan a los niños.
Grace se sintió
absolutamente desprotegida; invadida por la oscuridad de las calles que sólo
aparecían como marco de las violencias que la esperaban en su propio
hogar. El inocente beso del amigo la
hizo también huir de él: ya no tenía donde estar… Al llegar a su casa, la
solicitud del abusador: Un beso para el tío Bully y el padre obligándole a
dárselo… Huyó de la vida; no fue capaz de enfrentarla… Era sólo una niña. Más allá de una cultura, es la historia de
cualquier ciudad que cobija el empobrecimiento humano: empobrecimiento del
saber vivir y convivir, del saber celebrar y festejar.
Vivencie, a través de
diferentes situaciones fílmicas, los
siguientes conceptos. Compare con el
film No tengas miedo.
Una
vez fuimos guerreros/El amor y la furia
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No
tengas miedo
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Formas
de violencia
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Vulnerabilidad
de la víctima
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El
padre
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La
madre
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El
abusador
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El
ambiente familiar y social
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Consecuencias
del abuso
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Vulnerabilidad
y fortaleza de las víctimas
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Responsables
y condicionantes del abuso
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Reflexione sobre:
a) La importancia del hogar y las formas de
transgredirlo.
b) ¿A
quién invitamos a nuestro hogar?
c) Recuperar
la vocación y el compromiso de ser padres
d) ¿Qué
significaban los cuentos y el Diario de
vida para Grace?
e) ¿Cuál
es la importancia, alcances y límites de los(as) amigos(as) en la vida infantil
y adolescente?

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